martes, 29 de septiembre de 2009

LOCURA DE VERANO - CAPITULO 26 - TORI PHILLIPS

CAPITULO 26


Junto a la comporta cerrada del río, Mark gritó :
- Todo está limpio, mi lord !
La cara de Brandon, cubierta de barro , se frunció en una sonrisa amplia. Entonces miró el escenario del trabajo . Por primera vez en siglos, el lecho lodoso del foso se exponía a los declinantes rayos del sol del final de la tarde. Los cisnes, despojados do su territorio habitual, habían sido obligados a buscar refugio en el terreno de las orillas; era allí que la mayoría de ellos ahora dormía con la cabeza metida debajo del ala, habiendo dejado a un irascible macho de guardia. Cada vez que Belle se aproximaba al grupo , la grande ave la ahuyentaba con un chillido agudo.
Los criados del castillo estaban recostados en el extenso pasto que circundaba la edificación, exhaustos por el exitoso trabajo de drenar las aguas del foso. Varias carros se encontraban junto a la pila de desechos: huesos, metales herrumbrados, restos de utensilios de cocina, un enorme montón de hojas, platos rotos e indistinguibles pedazos de metal. En una hora, toda esa mugre sería cargada en los carros y despachada del castillo.
La sonrisa de Brandon se agrandó cuando vio a Katherine corriendo en su dirección . Los cabellos de ella, una aura de oro y cobre brillando bajo el sol, le caían por los hombros y sobre su rostro; sus pies estaban descalzos como los de él, y en su vestido, así como una de sus mejillas, había manchas de barro. De inmediato, Brandon concluyó que nunca la había visto tan bella como en ese instante. Casi sin aire, ella preguntó :
- Todo está listo?
- Da la orden y Mark abrirá la compuerta. Después veremos si el río hará su parte.
- Oh, qué bueno!
- Creo que en una grande ocasión como esta debería haber música y fuegos.
- No me importan las celebraciones. Lo importante es que nuestro trabajo no haya sido en vano.
Brandon levantó la cabeza y le gritó a Guy, quien se encontraba del otro lado do foso:
- El desaguadero está limpio?
- Completamente! - gritó su hermano en respuesta.
Los criados se sentaron en el pasto. Lady Alicia y lady Celeste dejaron los bordados y se aproximaron. De reojo , Brandon vio a Jess levantar a Francis y cargar al niño cerca de la orilla.
El entonces llevó las manos a la espalda, cruzando los dedos para que todo funcionase como esperaba. Después le dijo bajito a Katherine:
- Da la orden, mi lady.
Ella apretó el broche entre el pulgar y el índice antes de asegurarse :
- Ahora?
- Si, querida, a menos que quieras esperar a la llegada del rey para hacerle las honas.
- No , esta es mi casa, y este es mi deber.
- Entonces , vamos !
Kat tomó el su pañuelo y le hizo señas a Mark, gritando en un tono casi dramático:
- Deja el río correr!
Mark plantó un pie en lo alto de la estructura de madera del otro lado del foso. Mientras Polly sujetaba a Belle para que la niña no fuese ayudar al embarrado escudero, él agarró la parte alta de la compuerta y la tiró con fuerza . Al principio, nada sucedió . Pero en seguida comenzó un fuerte ruido de succión . Cuando la compuerta se elevó del todo , las aguas oscuras del río Rother gorgotearon dentro del foso.
Brandon soltó la respiración que mantenía contenida en el pecho. Por Dios, la cosa funcionaba! Al lado de él, Kat reía y batía palmas como una niña.
- Qué los santos sean benditos, Brandon! Es un milagro !
Las aguas ganaron volumen y velocidad a través de la compuerta completamente abierta. El torrente bramaba contra las orillas mientras avanzaba hacia la primera curva alrededor del castillo. Del otro lado, Brandon oyó el grito de victoria de Guy. Todos a lo largo de la orilla se felicitaban . Katherine volvió sus ojos verdes hacia su prometido, murmurando:
- Vos sos el milagro.
Brandon le besó la punta de la nariz, haciéndola ruborizar. John se unió a eles, exclamando:
- Vamos a apostar una carrera, Cavendish!
Con eso, se sumergió en las aguas ahora limpias . En el mismo instante, Mark y Christopher agarraron a Pip, el joven escudero de Guy, y lo lanzaron al agua. A continuación, los dos también saltaron al foso, salpicando risas y agua para todos lados.
Guy emergió . Sus ojos se agrandaron cuando vio la farra que los escuderos hacían en el agua. Una sonrisa ancha le iluminó el rostro y, sin pérdida de tiempo, agarró a Brandon.
- Perdóname, lady Katherine, pero creo que mi hermano está necesitando un poco más de ejercicio .
Brandon quiso soltarse, pero en cuestión de segundos los hermanos Cavendish estaban nuevamente dentro del foso, esta vez un tanto más limpios y contentos.

Muchachos de la caballeriza, criados , soldados, guardias y alguna que otra desafortunadas criada fueron a parar al foso cristalino de Bodian.
- Papá , Papá ! Agárrame! - Antes que Polly pudiese detenerla, Belle levantó sus faldas y se lanzó en dirección a Brandon.
El la atajó en el aire, después los dos fueron para al fondo. Cuando emergieron junto a la orilla donde Kat se encontraba , ella preguntó con visible aflicción:
- Belle sabe nadar?
- Como un pescado - respondió Francis, todavía en brazos de Jess, dando una mirada reprobadora a su hermana. - Belle pareces una rata mojada.
Brandon sonrió al ver a su hijo al lado de la mujer amada. Qué bella escena! Qué gran día había sido ese!
Agitándose en los brazos de él, Belle le sacó la lengua a Francis, provocándolo:
- Estás celoso porque tienes que estar en reposo!
Fue entonces el turno de Montjoy aproximarse para avisar:
- Caballeros, el agua caliente para el baño ya está en sus respectivos aposentos. Y la señorita Polly está esperando a la joven lady Belle. La cena será servida dentro de una hora.
Cuando Montjoy hizo una reverencia y se apartó , Belle limpió el agua de sus ojos e, indignada, comentó :
- Vamos, viejo ! Quién te piensas que sos?
Antes que Kat pudiese decir algo, Brandon le dijo algo en secreto al oído de su hija:
- No se lo digas a nadie, pero Montjoy es quien realmente manda en el castillo de Bodian.



Los dedos de Tod Wormsley se clavaron en las hojas y las raíces podridas. Con la cara contra el suelo, aspiró el olor ha humedad y mugre del interior del tronco hueco . Qué Dios lo ayudase, estaba vivo!
Con un esfuerzo sobrehumano, logró sentarse lentamente. La flecha cayó a su lado. Su hombro estaba dormido aunque supiese que no demoraría mucho para que el dolor se instalase de forma violenta y definitiva.
Con los ojos cerrados, Tod murmuró una plegaria de agradecimiento por la vida que todavía pulsaba dentro de si. Después, miró hacia arriba y vio que todavía era de día; sin embargo, la débil luz del sol indicaba que el crepúsculo no debía tardar. Usando el tronco del árbol para apoyarse, tardó una eternidad pero acabó poniéndose de pie. Sacudiendo la cabeza para librarse del zumbido que había en sus oídos, elevó el cuerpo lo más que pudo y, con la mano derecha, tocó la abertura del tronco. Una oleada de dolor lacerante lo recorrió , y Tod tuvo que apoyarse nuevamente hasta que el martirio disminuyese un poco.
Por Dios ! Si continuase en ese agujero hasta el caer de la noche, nunca más vería un amanecer.
Apretando los dientes, Tod dio un salto, se agarró al borde del tronco y, a duras penas, logró arrastrarse afuera de lo que sería su eterno tumba. En la rama más alta de otra árbol , se detuvo algunos instantes para recuperar el aliento y las fuerzas. Allá abajo, el suelo húmedo parecía girar. Pero él precisaba, él tenía que...

Una voz imperiosa sonó a la altura de sus pies:
- Ey , vos! Qué diablos estás haciendo ahí arriba? Tod se apretó contra la rama, después bajó la vista otra vez. Un caballero se protegía los ojos con la mano sobre la frente mientras lo miraba . Su bigote gris parecía erizarse. En la otra mano, el hombre sujetaba un arco con una flecha ya colocada junto a la cuerda. Apuntando el arma hacia Tod, el caballero lo provocó :
- Pensaste que ibas a atacarme, cierto?
- No , mi lord ! Por favor, no dispare!
En su desesperación, el muchacho se agitó sobre la rama, perdió el equilibrio y se cayó del árbol . Fue a dar al suelo con un golpe sordo, y un dolor insoportable volvió a azotarlo. Tod vio estrellas coloridas danzando delante de sus ojos y tuvo la sensación de que una tormenta de viento le perforaba los tímpanos.
Lejos, muy lejos, él oyó la voz del caballero:
- Pero ... qué es esto ? Estás herido!
Tod intentó articular una palabra cualquiera, pero una oscuridad dulce y bendita lo abatió antes que pudiese soltar al menos un suspiro.

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