sábado, 19 de septiembre de 2009

LOCURA DE VERNAO - CAPITULO 11 - TORI PHILLIPS

CAPITULO 11



Doblándose en su lado de la cama, Miranda deseaba estar muerta. Con un suspiro profundo, intentó contener las lágrimas que amenazaban con derramarse a través de sus párpados cerrados.
Oh, por amor de Dios ! Por qué había aceptado el loco plan de Kat, tomando el lugar de ella? Después de resignarse a pasar toda una vida en serena soltería, ahora se descubría absolutamente enamorada... del novio de su querida Katherine!
En el día de la llegada de los caballeros a Bodian, esperaba encontrarse con un par de muchachitos tontos e inmaduros. Pero los dos huéspedes del castillo echaron esa suposición por tierra en el momento en que habían entrado a la antigua construcción. Miranda apenas había podido creer en su inmensa suerte al ser presentada como la prometida del más guapo de los dos. Pasado el shock inicial ante la inesperada madurez demostrada por sir Brandon, se le había hecho fácil llevar adelante la farsa y tomar el lugar de la verdadera lady Katherine Fitzhugh. Demasiado Fácil.
No debería permitir que él la besase nunca mas , como había hecho después de la cena de esa noche. Un beso con gusto a miel y menta fresca, que su boca había recibido con increíble avidez. Y, en su ímpetu, había pegado su cuerpo al de él, queriendo más, ansiando otras caricias íntimas.
En la profundidad de su mente, la consciencia la recriminaba duramente. Ese hombre no le pertenecía, había sido destinado a su prima. Cómo podía desear con tanto ardor aquello que jamás podría tener por
sentimiento o por derecho?
Cuando habían retornado al salón, Miranda había alegado un súbita dolor de cabeza y había desaparecido escaleras arriba rumbo a sus aposentos. Más tarde, cuando Kat había entrado en el cuarto en puntas de pie, ella había fingido estar durmiendo.
Oh, pero cómo podría dormir? Cómo conciliar el sueño, cuando millares de pequeños dardos de culpa, celos y envidia se clavaban su alma?
Si al menos sir Brandon Cavendish no estuviese comprometido con Kat! Comprometido por orden del rey, lo que era aún más dramático. Miranda apretó los labios, airada. Henry VIII era un viejo entrometido. Cómo podía dictar órdenes a sus súbditos, si él mismo estaba involucrado con una mujer que no era su esposa? El asco que soberano le causaba sobrepasaba cualquier aflicción o culpa que pudiese tener por esos pensamientos traidores. Que su Majestad jugase a ser Cupido en la corte, pero que dejase en paz a los habitantes de Bodian!
Miranda pasó la lengua por los labios, saboreando el recuerdo del beso de sir Brandon. Pero... ese beso pertenecía a Kat. Y qué hacía su querida prima mientras ella luchaba contra el deseo de lanzarse a los brazos del hombre más maravilloso que jamás hubiese conocido ? Bromeaba con sir John por la nariz hinchada de él !
Katherine había perdido cualquier resquicio de sentido común , rehusándose a reconocer que sir Brandon era un hombre mucho mejor que sir John. Era verdad que ambos poseían el mismo tipo físico, pero estaban a un abismo de distancia en términos de comportamiento , modales y vocabulario. Mientras sir Brandon exhalaba poesía, sir John elaboraba listas con las mejoras a ser implementadas en el castillo. Qué podía haber visto Kat en ese caballero? Por qué devolvía las atenciones que Stafford le dedicaba, cuando en verdad debería estar ocupándose de conocer y acercarse a sir Brandon? En dos semanas, Kat no se había tomado el trabajo de estar una sola vez a solas con su prometido.
Eso ponía a Miranda en una situación difícil. Apretando sus muslos , ella intentó no pensar en las caricias de sir Brandon , en los brazos de él alrededor de su cintura, en su cuerpo robusto junto a su cuerpo delicado, en la sensación de tener su miembro tan... tan firme y grueso rozando su vientre.

Esa noche, cuando él la había sujetado en un abrazo apretado, Miranda había sentido por primera vez en la vida la rígida prueba de la pasión de un hombre. El contacto, aunque breve, la alarmó y la intrigó. Y esas emociones tumultuosas todavía la dominaban, quitándole el sueño y la tranquilidad. Sin darse cuenta, dejó escapar un suspiro profundo, largo, desanimado.
Del otro lado de la cama, Katherine preguntó :
- Qué te está molestando, prima?
Miranda se sobresaltó y se sentó sorprendida .
- Discúlpame por despertarte, Kat.
- Ya estaba despierta. Y oí tus suspiros y sollozos. Vamos, dime qué sucedió . Creo que no es solamente un dolor de cabeza lo que te está perturbando.
Miranda se acostó de espaldas y fijó la mirada en el dosel que cubría la cama.
- Oh, Kat, estoy tan confundida, tan perdida... No sé qué hacer.
- Ah! Apuesto a que es sir Brandon quien te está quitando el sueño.
- No , nunca! Por qué habría de estar pensando en tu prometido?
- Porque has estado en compañía de él día y noche hace una quincena. Porque yo nunca te he visto reírte tanto y ruborizarte tantas veces como en estos últimos días. Porque tu corazón parece cantar cuando sus miradas se cruzan. Porque...
- Por favor, Kat! Estás divagando .
Katherine se sentó , subiendo las mantas .
- Busco lindas palabras para una pequeña conversación , Miranda, pues estoy comenzando a preocuparme por tu bienestar.
Miranda cerró los ojos, deseando que pudiese hacer lo mismo con los oídos. Katherine siempre había mantenido el bienestar de ella como una de sus prioridades. Durante los horribles años de dominación del tremebundo Fitzhugh, la buena Kat se había ocupado de alimentarla, vestirla, educarla e protegerla, se había convertido en su mejor amiga. Y ahora ella retribuía toda esa devoción deseándole un bello novio! Era indiscutible que Kat merecía un excelente casamiento, lleno de amor, cariño y respeto. Pero, por qué tenía que ser justamente con ese hombre?
Oh, no era justo! Miranda apretó los párpados cerradas, apartando una lágrima de conmiseración.
Katherine le tocó el hombro.

- Vamos a conversar, Miranda? Te prometo que todo estará bien en su debido tiempo . Ahora dime : sir Brandon Cavendish te pone así?
Con un suspiro más, Miranda se sentó al lado de su prima.
- No hay nada malo en él , Kat. Sir Brandon es el mejor hombre del mundo. Es por vos que estoy preocupada esta noche.
- Por mí ? Y por qué?
- Vos no has pasado ni un solo momento de privacidad en compañía de él. Apenas lo miras, y eres incapaz de pasar algunos minutos conversando con él. .. hasta cuando pretendes mantener esta farsa?
- Hasta el día del solsticio de verano .
- Oh, mi Virgen! Qué va a pensar ese pobre hombre cuando te presentes al pie del altar, como su verdadera prometida?
- Dicen que el verano causa una especie de locura, no ?
- Pero sos vos y no el verano quien está causando esta locura en Bodian! La farsa que me obligas a llevar adelante acabará dejándome loca mucho antes del día de la boda , Kat. Y yo soy joven demasiado para perder el juicio.
Katherine colocó el brazo alrededor de los hombros de su prima, trayéndola más cerca de si.
- No tengas miedo, querida Miranda. No tendrás que lamentarte de toda esta locura , te lo prometo . Todo saldrá bien.
- Cómo?
- Qué piensas de sir John?
- Es esa tu idea? Casarme con ese... ese fanfarrón incorregible? Pues te digo que prefiero ser encerrada en un convento!
- Vamos, lord Stafford no es un fanfarrón. No te gusta no un poquito ?
- No . Él no sabe cantar, no escribe poesías... Es un caballero guapo, lo acepto, pero no posee ni un milésimo de la dulzura y de la gracia con las cuales sir Brandon fue bendecido.
- Y crees que esos atributos son importantes en un buen marido?
- Claro que si, Kat.
- Bien, escúchame con atención , primita: no me gusta el hombre que te corteja, a pesar de sus muy buenos modales. Y si por magia, misterio locura, yo te dejase casar con él el día del solsticio de verano ... Vos aceptarías ?
Miranda apenas podía creer en lo que acababa de oír. Sería posible que Kat tuviese en mente huir el día de su casamiento y refugiarse en un convento? Aquello era absurdo! De todas las mujeres que ella había conocido en sus veintiocho años de vida, lady Katherine Fitzhugh sería la última en escoger pasar el resto de sus días en un claustro religioso.
Mordiéndose el labio , ella se arriesgó a preguntar:
- Y cómo eso llegaría de suceder?
- Será la luna llena.
- Vos realmente estás loca, Kat!
- Respóndeme: lo aceptarías por marido?
- Si. Sin pestañear.
- Entonces Romeo se casará con Julieta y, en mi versión de la historia, vivirán felices para siempre.
Diciendo eso , Katherine le dio un abrazo fuerte a su prima y volvió a su rincón de la cama, acomodándose debajo de las mantas. Aturdida, Miranda se quedó mirando las llamas que crepitaban en la chimenea. Tal vez fuese mejor ir a hablar con Sondra cuando el día amaneciese. Era probable que Kat estuviese necesitando alguna infusión para aclarar sus pensamientos.



Caminando nerviosamente en le jardín detrás de los establos, Jess se maldecía por vigésima vez. Sir Brandon iba a azotarlo hasta la muerte cuando supiese lo que había hecho. Mierda! No había tenido la menor intención de soltar la lengua! Todo había sido culpa de Sondra, esa bella y seductora joven. Si no se hubiese rendido a los encantos de ella. ..
Jess pasó la lengua por los labios. No le importaba ni un poco estar hechizado por Sondra. Ella era esbelta, sensual, saludable, y sabía complacerlo como ninguna otra, en la cama y fuera de ella : lo hacía reír con sus historias y sus comentarios, preparaba una excelente cerveza y había acabado con una fea verruga que él tenía en el dorso de la mano. De noche, le calentaba el corazón y otra órgano de su cuerpo ; por la mañana, se despedía con un beso con gusto a miel. Pero, de alguna manera que todavía no había logrado entender, había hecho que él traicionase a su lord. Y Jess sabía que podía esperar el peor ataque de ira de lord Cavendish.
Pero qué era después de todo? Un hombre con las pelotas buen puestas o un niño que temblaba ante las consecuencias de sus actos? Jess enderezó los hombros e hinchó el pecho en un gesto de coraje. Decididamente, rumbeó con pasos firmes hacia el interior del establo, donde sabía que los caballeros cuidaban de sus animales esa mañana.
- Buen día, Jess - lo saludó Brandon, sonriendo por sobre el lomo del garañón Windchaser. - Cómo estás esta mañana? Crees que el tiempo está firme o puede cambiar?
- No hay ni una nube a la vista, mi lord - respondió Jess, parpadeando hasta adaptar los ojos a la escasa iluminación.
- Ahora mismo, vi un halcón volando en las alturas, lo que es un buen presagio.
- Escuchaste eso, John? - Brandon se dirigió a su amigo, quien inspeccionaba los cascos de su caballo Thunder. - Jess dice que tendremos un buen día para cazar.
- Cazar, mi lord ? - Jess mantuvo la mirada baja.
- Qué tiene en mente? Un venado, algunos conejos, un jabalí ?
- No , hoy. No precisaremos de tus servicios, a no ser para ejercitar a Windchaser y a Thunder. - Brandon le dio una sonrisa satisfecha. - Yo me refería a otro tipo de caza. Con presas mas mansitas , no es verdad, John?
- Así lo espero. - John le devolvió la misma sonrisa pícara.
- Bien, el día estará adecuado para cualquier actividad, mi lord - dijo Jess, su consciencia le pesaba toneladas. - Mi lord , yo... Hay...
- Si ? - Brandon dio una leves palmadas al lomo de Windchaser.
- Mi lord ... - Jess buscaba palabras, pero ellas no le venían.
- Me parece que tienes algún problema , Jess -- comentó Brandon con aire pensativo. - La hermosa ama de llaves te ha dispensado sus cariños?
- Usted la conoce, mi lord ?
- Y cómo no conocerla? - Brandon sonrió de nuevo. - Con dos escuderos como Mark y Christopher, no hay asuntos en los alrededores que no nos lleguen a los oídos.
- A excepción de los actos privados entre ustedes dos - agregó John, limpiando sus manos en un trapo. - Puedes contarnos tus desventuras, Jess, yo soy conocido como un hombre de buen corazón y voy a comprender . Y tengo los mejores consejos para ayudarte a recuperar el interés de tu amada, créeme.
- No , caballeros, Sondra y yo... Nosotros nos llevamos bien.
- Jess pasó la punta del pie sobre el heno que cubría el piso. - No es sobre este asunto que vine a hablarles.
- Entonces di de una vez de que se trata, hombre! - Brandon le dio una palmada en la espalda . - Mi estomago está clamando por un pedazo de pan con pato asado de la cena de anoche . Qué sucedió ?
- Perdón, mi lord - comenzó Jess, todavía cabizbajo.
- Imploro sus disculpas, pues lo traicioné.
- Traicionaste ? Cómo? - preguntó Brandon, sacudiendo la cabeza. - No te entiendo, cazador. por qué vos habrías de traicionarme?
- No fue por culpa mía, mi lord . - Jess fingió no percibir el resoplido irritado de su amo. - Pero asumo toda la responsabilidad por lo que sucedió.
- Apuesto dos monedas que hay alguna mujer metida en esta cuestión - dijo John, apoyándose en la puerta de un compartimento.
- Siéntate en el heno, Jess. - Brandon le señaló el lugar. - Y cuéntanos lo que haya para ser contado.
- Esta mañana, Sondra se despidió de mí como siempre... - Acomodándose, Jess respiró profundamente antes de proseguir.
- Ya gané la apuesta! - exclamó John, chasqueando los dedos.
- Vamos, rápido al punto, Jess! - Brandon ordenó .
- Y yo continué acostado, pues todavía era temprano, pensando que... en lo que Sondra y yo... - El cazador no sabía cómo proseguir.
- No necesitamos conocer los detalles - comentó Brandon.
- Por qué no? - provocó John.
- Bien, acabé acordándome de la primer noche en que... en que estuvimos juntos, Sondra y yo... - Jess vaciló por un instante, temiendo perder el coraje. - Y lo más extraño fue que no me recuerdo como Sondra vino a parar a mis brazos.
- Esa es muy buena! - dijo John. - Cuántas jarras de cerveza te habías tomado esa noche, muchacho?
- John, por favor - Brandon lo censuró.
- Realmente bebí mucho, mucho más que lo habitual - confesó Jess. - Acostado en mi manta, entre el sueño y la vigilia, los recuerdos vinieron a mi mente en retazos y... bien, fue una noche bastante placentera...
- Tengo hambre, hombre, apúrate ! - exigió Brandon. - Qué tiene que ver esto con una traición?
- El hecho es que, al acordarme de cosas que habíamos dicho y hecho, me acordé también de haber afirmado que mi lord no era mi lord de verdad - concluyó Jess de un sólo golpe.
Brandon soltó la respiración entre dientes apretados, pero no profirió ni una sola palabra. Jess entonces relajó un poco. Por lo menos, su amo no estaba a los gritos, algo que siempre acompañaba sus ataques de rabia. Pero sir Brandon mantendría esa aparente calma cuando supiese el resto de la historia?
Como revelar la verdad, toda la verdad, ahora era una cuestión de honor, Jess prosiguió:
- Haciéndome cosquillas en la... la... bien eso no viene al caso, Sondra me preguntó qué quería decir con esa afirmación. Y yo, como estaba relajado y como soy muy tonto, le revelé que lord Brandon y lord John habían intercambiado papeles, haciéndose pasar uno por el otro.
-Jesús, María, José y la Santísima Trinidad ! - exclamó John. - Me parece que esto es una gran metida de pata!
- Y qué dijo Sondra? - preguntó Brandon en un tono muy calma.
- Ella. .. ella no dijo nada, apenas se rió , y me pidió que le explicase eso . - Jess evitó mirar a sus amo a los ojos. - Juro que mi mente estaba muy entorpecida, y no sabía lo que estaba diciendo. Le conté a Sondra que usted estaba fingiendo ser sir John, mi lord . Pero le juro, le doy mi palabra de hombre y de honor que no fue a propósito, no fue deliberado. Créame, mi lord , yo jamás ...
- Calma, amigo - lo tranquilizó Brandon, palmeandole levemente el hombro. - Yo sé muy bien que vos jamás me traicionarías. El problema es otro: parece que estamos rodeados por un grupo de mujeres taimadas y calculadoras.
- Bellas, de verdad, pero un tanto dadas a las mentiras - intervino John, también serenamente . - No hay forma de resistirse a ellas. Yo nunca había visto un grupo de doncellas tan dulces y arrebatadoras en toda mi vida: cocineras, lavanderas, criadas, amas de llave... sin contar a mi adorable lady , la flor mas bella entre tantas.
- Si, mi lord - concordó Jess. - Es imposible resistirse.
Fue entonces que Brandon soltó una sonora carcajada, el sonido fuerte y vibrante escapando de su garganta para ganar el interior del establo. Unos pocos criados que trabajaban en los compartimentos levantaron la cabeza por sobre las puertas, mirando con curiosidad en dirección de él.
Apoyándose en el flanco de Windchaser para mantener el equilibrio, Brandon dijo entre risas:
- Y nosotros tres somos un trío de imbéciles!
- Entonces me va a perdonar , mi lord ? - preguntó Jess confundido.
- Creo que si - respondió John. - Cuando consiga parar de reírse.
Brandon trató de controlarse y, después de pasar la mano por los ojos humedecidos por el acceso de risa , habló :
- Caballeros , si hubiese una jarra de la excelente cerveza preparada por la señorita Owens, les pediría a todos que se uniesen a mí en un brindis por las bellas damas que enloquecieron nuestras vidas . Pero como no hay cerveza por aquí, piensen en eso la próxima vez en que tomen un buen trago.
- Si, mi lord - Jess trató de concordar, la garganta todavía seca por la tan temida confesión.
- Toma esto como recompensa por el sincero remordimiento que sufriste ,Jess. - Brandon le extendió tres monedas que sacó del bolsillo. - Ahora, continua con tu vida. Y quiero que sepas que me alegra saber que todo está bien entre Sondra y vos.
- Gracias, mi lord . - Aunque no entendiese como podía recibir unas monedas como castigo, Jess se curvó y salió al sol.
Cuando los dos caballeros se quedaron a solas , John dijo:
- No me parece enojado con la novedad.
- Y no lo estoy, John. Las cosas están mejores de lo que esperaba.
- Cómo es eso?
- Ahora no tengo más motivos para no intentar seducir a la deliciosa lady de esta noble morada. Si sé quién es ella , y ella sabe quien soy yo, entonces no necesito temer cortejar a la mujer equivocada que - a su vez - me consideraba equivocado para ella.
- Pero lady Katherine ya sabe que vos sabes quien es ella ?
- Vamos, John, dejemos este trabalenguas infantil ! Vamos a lo que interesa: tendremos un picnic y algo mas hoy. . Ya se me hace agua la boca sólo al pensar en el postre... Un postre dulce y apetitoso, que voy a saborear hasta el final!
Los dos comenzaron a reírse . Afuera del establo, Jess se rascó la cabeza., no podía entender lo que se pasaba! Aún así , se apartó de allí con satisfacción . Y con tres monedas en el bolsillo, lo que era un inicio más que promisorio para ese día.




Fenton Scantling miró a su criado con os ojos inyectados de rabia e indignación, vociferando:
-Me cago en la peste de la reina Mab! Mierda! Me tomaron por idiota! Y nada menos que por la imbécil de mi tía!
Tod Wormsley volvió su mirada a su amo con total falta de inquietud. Sir Fenton había tenido lo que se merecía.
Fenton apretó los labios.
Ah, Maldición ! Sería preferible estar habitando el infierno que estar encerrado en una posada en Dover en compañía del imbécil de su criado , con la piel ardiendo y estallando en ampollas!
Después de sonarse la nariz con resignación, Wormsley comentó :
- Su tía es una persona adorable y siempre se ocupó de que usted tuviese lo mejor de lo mejor, mi lord . Ahora creo que es mejor que se ponga de pie , para que le pase este ungüento en los lugares necesarios.
La pomada de nada servía para aliviar el creciente acceso de odio de Fenton.
- Adorable ? Realmente no tienes nada en esa cabeza de asno, infeliz! Katherine es una mujer falsa, ladina, malévola, insidiosa... ella posee todo lo peor y mas vil de un ser humano!
- Tal vez haya sido idea de alguna criada colocar la ortiga en nuestras camas y pimenta por todo el cuarto, mi lord .
- Si creyese eso, volvería allá para azotarlas a todas ellas hasta que los ojos se le saltasen de las órbitas!
- Qué crueldad...
- Tal vez acabe haciendo eso, cuando tome posesión de Bodian y sus tierras.
- Pero, cómo eso será posible, mi lord ? Lady Katherine va a casarse dentro de diez días, no hay tiempo para nada. Escuche mi consejo: hágase amigo de lord Cavendish, pues él se va a ocupar del patrimonio y de las finanzas de la propiedad.
- Amigo de ese mono rubio? Vos te volviste loco de !
Fenton lanzó una mirada rencorosa por sobre el hombro.
Tod Wormsley era un descerebrado ! En la primera oportunidad que tuviese, se iba a conseguir otro criado personal e iba a mandar ese cretino de vuelta al chiquero de donde había salido . Necesitaba un criado que compartiese sus pensamientos y sus intereses.
Mientras Tod continuaba pasándole el ungüento sobre las marcas rojas de la espalda, Fenton vomitaba su veneno:
- Sir Brandon sacrificaría un brazo con tal de verme detrás de las rejas por el no pago de mis deudas! Jamás levantaría un sólo dedo para ayudarme, pues él ambiciona la fortuna de Kat para sí mismo. Pero juro que ese miserable no tocará ni una sola moneda de ese patrimonio. Y antes que me olvide : gúardate tus fabulosos consejos en el culo , Wormsley!
Entonces Fenton sonrió crudamente. No necesitaba de la ayuda de nadie. La noche anterior, un plan brillante había aflorado en su mente cansada.

Cuando estuviese en condiciones de montar un caballo, volverían a Bodian. Ya no desperdiciaría su valioso tiempo con conversaciones amables para convencer a Kat de firmar el documento que le daría plenos derechos sobre las posesiones de ella. Además, después del sufrimiento y del vejamen que esa bruja le había infligido, nunca más le dirigiría una sólo palabra de amabilidad. Nunca más!
Tío Edward Fitzhugh siempre había tenido razón: una buena golpiza era todo lo que una mujer necesitaba para ser ubicada en su debido lugar de sumisión. Y él quería ver a la tía Kat: implorando de rodillas por un plato de comida. Y respecto al marido que el rey le había enviado? La próxima semana, ese mismo día y a esa misma hora, el canalla ambicioso estaría muerto y enterrado. Seis metros bajo tierra.
Satisfecho, Fenton murmuró su pensamiento en voz alta:
- Seis metros bajo tierra.
Wormsley se detuvo os movimientos.
- Co ...cómo, mi ... mi lord ?
- Encima de descerebrado te estás quedando sordo , Worm? Dije " Seis metros bajo tierra ". O no sabes que así que se entierran a los muertos?
- De quién está hablando, mi lord ?
- Ya verás, en breve. Antes del día del solsticio de verano , para ser más exacto. La estúpida de mi tía irá a la Iglesia, si, pero no para un casamiento, sino para un funeral!
- Oh!
- Jura no abrir tu apestosa boca ! Jura no decir nada a nadie, o te sucederá algo mucho peor a vos! Entendiste, cretino? Entendiste o tengo que desenvainar mi daga de plata para explicártelo con más claridad?
- Si, lord Scantling, entendí muy bien . Fenton suspiró, contento de la vida. En menos de diez días sería un hombre rico y poderoso.

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