martes, 20 de enero de 2009

LA APUESTA - SANDY BLAIR - CAPITULO 11

Capítulo 11


Al entrar en la villa de Inverglas, Birdi miró por encima de su hombro. Después de pasar el día intentando convencerla de que sería mejor dar el bebé en adopción, Angus parecía extrañamente silencioso.
Hizo que Rampante se detuviese delante de una construcción de piedra con tejado de paja y desmontó .
- Espera aquí, - Angus dio algunos pasos y se detuvo . - Te estoy hablando en serio, Birdi, no te atrevas a bajar del caballo.
- Está bien!
Gran Madre... Él estaba cada vez más malhumorado! Había sido por el beso que ella le había pedido?
En Verdad ella también había quedado perturbada. Pero de una manera diferente. Recordaba que su madre le había mencionando algo sobre esos deseos malignos, pero y si ella no hubiese entendido bien sus palabras ? Cómo una sensación tan agradable podía ser maligna?
Suspiró, contrariada. Quedar en la ignorancia, sin tener a ninguna otra persona con quien conversar al respecto, era un martirio.
Sintió olor a carne asada e, inmediatamente , su estomago gruñó.
- Conoces a la familia que vive aquí ? - ella preguntó esperanzada. Quizás podrían obtener algo con que pudiesen alimentar mejor al bebé. Había sido una tonta en rehusarse a comer última comida. Ahora estaba con dolor de cabeza.
- Es una posada para viajantes, Birdi.
Ah! Ella ya había oído hablar sobre ese tipo de lugar: casas amplias donde las personas podían descansar por una noche o dos, a cambio de una monedas.
La posibilidad de pasar la noche sobre un colchón de verdad, con una chimenea cerca , la llenó de alivio.

Entonces cuando Angus desapareció por la puerta , ella sintió que su corazón se apretaba y que sus manos hormigueaban . El don otra vez! Sin estar en condiciones de prestarle atención, Birdi chasqueó la lengua. No ahora! No con el bebé y con Angus cerca!
Definitivamente, algo estaba mal por allí. Debería haber ruidos, gente caminando por los alrededores . Por qué no había niños jugando, o mujeres conversando y riéndose como en la villa de los Macarthur? Por lo poco que había podido ver en sus visitas a los vecinos y, a pesar de que los Macarthur no eran particularmente personas agradables, la aldea siempre estaba llena de vida.
Angus necesitó bajar la cabeza para pasar por la puerta que daba a una ante sala, luego abrió otra puerta y se encontró con voces exaltadas. Cerca de cuarenta hombres estaban reunidos en la sala. Uno de ellos, robusto y de cabellos rojizos, finalmente notó su presencia.
- Sea bienvenido, caballero.
Inmediatamente , todos se quedaron en silencio.
- Buen día.
El hombre llevó sus manos a su cintura.
- En qué puedo servirlo?
Angus estudió a los ocupantes e la sala. Todos hombres, algunos jóvenes, otros más viejos. Y la mayor parte de ellos parecía tensa. Algunos habían dejado a un lado las jarras con cerveza y llevaron sus manos a las empuñaduras de sus espadas mientras aguardaban una respuesta .
- Sir Angus MacDougall, voy en camino al castillo de Beal. Acabo de pasar por Ardlui... Está en ruinas.
Angus no supo con certeza qué hizo que volviese a comenzar el tumulto: si haber mencionado su propio nombre o la destrucción de la villa vecina. En medio de la confusión que siguió , alguien golpeó una jarra contra la mesa exigiendo silencio. Todas las cabezas se habían vuelto hacia el hombre de pecho ancho y cabellos grises sentado en un rincón. Él se levantó y se paró frente a Angus.
- Mi nombre es Connor Fraiser. Soy el líder aquí. Y vos, si no estoy equivocado, eres el famoso Angus, el Terrible .
Ahora todos tenían sus manos sobre sus armas. Controlándose, Angus se mantuvo en su lugar.
- Exactamente. Es un placer conocerlo.
El hombre no respondió, limitándose a estudiarlo de los pies a la cabeza.
- Conocí a tu padre, luché al lado de él en Sterling. Era un hombre bueno y honrado.
Parte de la tensión abandonó los hombros de Angus.
- Es verdad, mi lord. Todavía extraño... - Hacia casi una década, Angus completó para si mismo.
- Qué noticias traes de Ardlui?
- No existe nada más en Ardlui. Están todos muertos, y el lugar está arrasado .
La sala estalló en protestas, gritos e insultos.
- Muerte a los malditos bastardos! - alguien gritó. Fraiser levantó los brazos.
- Calma ! Silencio!
El lugar demoró un poco en quedar en silencio.
- Antes precisamos saber qué sucedió - el líder declaró, en un tono bajo y enérgico. - Sólo entonces podremos hacer planes para lidiar con Gunn.
Angus cerró la mandíbula.
- El mismo Gunn con quien he tenido problemas?
Los Gunn eran un grupo conocido por sus rebeldías y fechorías hacia mucho tiempo.
- Si . Ellos han estado actuando en el sur y están intentando establecerse aquí por la fuerza. Ya perdimos tres de los nuestros en esa batalla.
- Eso explica todo.
Angus relató los detalles de lo que había visto en Ardlui y de lo que había hecho con los cuerpos. En ese mismo instante, Fraiser envió tres hombres para enterrar a los muertos, antes de invitar a Angus a sentarse.
- Mi esposa me espera afuera - Angus se disculpó , preocupado. - necesito traerla adentro con el bebé.
Mierda! Apenas había pronunciado as palabras, se dio cuenta que, una vez más, se había comprometido con Birdi. Santo Dios, su estupidez no tenía limite!
- Ella será bienvenida.
- Hay algún establo para mi caballo?
- Si , en los fondos.
Angus giró para salir, pero un hombre de ojos extraviados le bloqueó el paso, sujetándolo por el hombro.
- Estás seguro sobre lo de Ardlui? Mi hermano ... - el hombre se detuvo incapaz de continuar.
- Lo siento mucho . No hubo sobrevivientes.
El hombre respiró profundamente , en una tentativa de aplacar su propio sufrimiento, y se apartó .
Maldiciendo mentalmente a los bastardos canallas capaces de infligir tanto dolor, Angus salió.
Birdi lo aguardaba con las piernas colgando a un lado de la montura, de modo de poder balancear al bebé sobre sus muslos. sin notar la aproximación de Angus, ella le plantó un beso húmedo en la mejilla regordeta del pequeño, quien sonrió y gorgoteó de placer.
Angus observó la escena, perturbado.
- Vamos descansar un rato aquí. - Todavía necesitaban encontrar una nodriza y un pozo sagrado. Al extender los brazos hacia Birdi y el bebé, Angus notó que las manos de ella estaban muy rojas. - Qué pasó con tus manos?
- Nada. - Birdi se frotó una mano . - Y entonces qué pasó adentro?
Angus los bajó de la montura.
- Otro clan está intentando invadir el área a la fuerza. La gente de aquí cree que fueron ellos quienes destruyeron Ardlui.
Angus la guió adentro de la posada, consciente de que ella no podría hacerlo sola.
- Pero por qué harían eso si sólo necesitaban pedir permiso para establecerse allá? Hay mucha tierra desocupada !
Angus hizo una mueca y suspiró . Birdalane Shame no era solamente ciega como un murciélago , sino también tan ingenua como el niño que cargaba en sus brazos. Comprendía cada vez menos cómo ella había podido sobrevivir sola durante tanto tiempo.
- Conseguir tierras, Birdi, significa obtener más poder, más riquezas. Cualquiera que tenga el dominio de esas tierras y de las aguas del lago tendrá alimento para centenas de personas . Y los hombres, muchacha, suelen matar por mucho menos que eso .
Ella sacudió la cabeza , disconforme.
- Entonces mi madre tenía razón . Los hombres son unos idiotas.
En ese punto, Birdi tenía toda la razón del mundo . Allí estaba él, arriesgando su propio futuro por la seguridad de Birdi y la del bebé, y todo por qué? Por un beso más, o por una nueva oportunidad de ver esos ojos increíblemente azules sonriéndole. Definitivamente, un idiota.
Todavía frotándose la palma de la mano contra la túnica, Birdi entró en la posada. Al oír los gritos de los hombres discutiendo, sintió que el estomago se le oprimía. No lograba discernir cuántos hombres había en la sala oscura, pero sabía que eran muchos.
Cuando Angus la sujetó por el codo e intentó hacerla proseguir, ella se detuvo .
- No... Mejor me quedo aquí en la puerta. El bebé puede llorar. - ella mintió. Si entrase, no tendría oportunidad de huir en caso fuese necesario.
- Bien . - Angus se apartó por un instante, retornando en seguida con un banco. - Siéntate. Voy a ver si consigo algo de comida.
Cuando él se volvió a apartar, Birdi estiró su brazo hacia la derecha. Sintió una brisa leve y se relajó un poco. Angus había colocado el banco cerca de la puerta. En una tentativa por dominar el miedo que le causaba ese lugar, Birdi respiró profundamente varias veces. Pero las señales del don crecían a cada minuto. Alguien necesitaba auxilio, alguien la necesitaba , y ella no podía hacer nada. No ahora. Tenía que quedarse allí, cuidando al bebé. Y después intentar convencer a Angus de que era mejor permaneciesen juntos.
Angus MacDougall no era nada de lo que decían. Después de su primer encuentro, él había sido bueno y protector la mayor parte del tiempo. Cuando no le prestaba toda su atención, él se limitaba a sumergirse en sus propios pensamientos, más irritado consigo mismo que con ella. Y, cuando sonreía, era como si una luz se encendiese en sus ojos, trayéndole calor como el fuego de una chimenea.
Birdi suspiró profundamente. Tenía tanto que hacer y tan poco tiempo. Acunó al bebé en su regazo , imaginando como sería si los tres viviesen juntos en la cabaña. Angus cazando, ella cuidando de la casa y de la comida, y el bebé creciendo saludable. Birdi Sonrió y besó al niño.
Entonces se puso a cantar bajito una canción que había oído en la villa. El pequeño Angus se rió gustosamente .
- Ah, Te gustó , verdad ? - Birdi lo puso de pie en su regazo y volvió a besarlo.
- Tienes una voz muy bonita.

Ella bajó al bebé asustada, y se encontró con un hombre de cabellos blancos, arrodillado delante suyo . Sintió la sangre se le subía a la cara.
- Gracias .
- A mi nieto también le gustaba esa canción - el hombre murmuró, estirando un dedo para tocar al bebé. - Su nombre era Brion. Brion Fraiser. Cumpliría un año cerca de Navidad.
Birdi frunció la frente confundida.
- Navidad... es el feriado siguiente a samhain.
- Si .- Birdi todavía no tenía idea de qué se trataba, pero conocía la fiesta de Samhain, el solsticio de invierno. Era una de las ocasiones en que rendía homenaje a la Gran Madre.
Algo dentro de ella le decía que no preguntase por ese niño , pero las palabras salieron .
- Qué sucedió con el bebé?
- Murió ... hace tres días. Sabíamos que eso podía suceder. Él nació muy débil. Pero uno nunca está preparado para eso . Él era tan...
Una lágrima corrió por el rostro arrugado. El corazón de Birdi se apretó. Sospechando de que las señales del don que la atormentaba tenía que ver con eso, ella preguntó:
- Y los padres?
- Mi hijo, Collin, también murió... en una batalla con los Gunn, dos días atrás.
Azorada por semejante tragedia, Birdi extendió la mano y tocó la cara del hombre . Si, ese hombre sufría. Pero no era él quien clamaba por ella.
- Lo siento mucho .
- Gracias . Pero no vine a vos para llorar mi desgracia... hablé con tu marido, MacDougall. Él me contó que están buscando de una nodriza para el niño , y mi Kelsea puede ayudarlos. No sé si ella vas a estar de acuerdo ,pero ...
Bírdi dejó de escuchar, invadida por una aprensión . Sintió sus palmas sudar y su corazón negarse a eso con tanta vehemencia que, en un impulso, empujó al pequeño Angus contra su pecho.
No, Gran Madre! No me pidas esto! No me hagas esto! El es mío! Vos me lo diste a mí! Lágrimas inundaron sus ojos, y Birdi no logró tragar el nudo que sentía en la garganta. El viejo acarició la cabecita del bebé, todavía emocionado.
- Podemos preguntarle a ella...
Birdi negó con la cabeza .
- Debemos hacer eso, Birdi - la voz de Angus sonó a su lado. - Lo siento mucho , pero sabes que el bebé no puede crecer saludablemente tomando leche de cabra y ...
- No , yo ...- Birdi no logró terminar. Quería decir que tenía una vida entera llena de amor para darle a ese niño y tanto que enseñarle : como amar a la Madre Naturaleza, donde crecían las manzanas, como encontrar la mejor fibra de lino o las moras más tiernas. Pero las palabras no le salieron.
Angus se arrodilló al lado de ella.
- Birdi... Sé que es difícil, pero debes hacer esto. Por el bien del bebé.
Con el pequeño Angus moviéndose contra su pecho , Birdi miró la sala confortable y el piso de tierra aplastada. Olía a carne recién asada, a velas de sebo y a fuego de turba .
- Ven . - El viejo de cabellos blancos fue hacia la derecha. - Kelsea está aquí.
Vacilante, mas sabiendo que debía hacerlo , Birdi respiró profundamente y avanzó un paso.
- Kelsea, querida... - lo oyó diciendo en la puerta. - Tenemos compañía.
Birdi se aproximó al cuarto, vagamente consciente de estar pisando el suelo. Bajo la luz de una única ventana abierta, vio una silueta oscura en el centro del aposento. Imaginándose que sería la cama de la mujer, Birdi caminó hasta ella reticentemente.
Al no recibir ningún saludo, ella se inclinó hacia adelante , intentando ver mejor.
Kelsea Fraiser era muy joven. Tres o cuatro veranos más joven que ella. Aunque aparentaba ser más vieja, principalmente por la tristeza de sus ojos oscuros. Cuando Kelsea se sentó en la cama, con las manos muy blancas sobre su regazo , Birdi notó la cara ehinchada por el llanto y sus labios resecos.

El nudo en la garganta fue suficiente para alertarla: ahora sabía el motivo de la aparición del don. Delante suyo tenía una persona en carne viva por el sufrimiento.
Con las manos temblorosas, Birdi extendió el bebé en dirección a la muchacha.
- El tine hambre... Yo no tengo leche. Puedes amamantarlo?
La joven viuda miró el bebé por algunos segundos, inexpresivamente, entonces giró su rostro hacia la ventana.
Birdi depositó al pequeño Angus en la cama y buscó la mano de la muchacha. En el momento en que se tocaron, una fuerte angustia la invadió , quitándole el aire. Birdi cerró los ojos, y pequeñas estrellas brillaron delante de ella. Con el corazón sobresaltado, y temblando de los pies a la cabeza, ella finalmente soltó la mano de la mujer.
Kelsea se estaba dejando morir. No lograba soportar el dolor de las pérdidas de su marido y de su hijo .
Birdi tragó en seco, las palabras de su madre hicieron eco en su mente:
Cuidado! Cuando la maldición de la sangre llega, otras maldiciones pueden venir a continuación. Esas maldiciones pueden intentar usarte, como me usaron a mí. Escúpeles , pequeña Birdalane, escúpeles!
Invadida por el resentimiento, la rabia y el miedo, y sintiéndose traicionada por la Gran Madre, Birdi se dio vuelta hacia Angus.
- Llévala a la sala y siéntala en una silla. - No podía hacer lo que era necesario sobre ese tipo de suelo.
Con lágrimas rodando por su cara , Birdi retrocedió para que Angus pudiese alzar a la muchacha en sus brazos.
Lo siento mucho , madre, pero no puedo seguir tu consejo... Aun sabiendo lo que está por venir.
Quería poder ignorar ese llamado de auxilio , tanto que sentía que sus huesos ardían por el impulso de huir de allí. Pero no podía.
Reticentemente, Birdi siguió a los hombres hasta la sala. Tan pronto vio Kelsea acomodada en una silla, se dio vuelta hacia Angus.
- Ahora ustedes dos deben salir.
- Pero ...
- Hagan lo que digo! - Birdi ordenó enérgicamente.
Angus la miró con el ceño fruncido por un segundo, luego empujó al viejo por el brazo.
- Cosas de mujeres...

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