viernes, 23 de octubre de 2009

SIN ALMA - CAPITULO 1 - SOPHIE JOHNSON

CAPITULO 1

Castillo Wycliffe, Inglaterra, 1073


Lynette observaba con ojos muy abiertos el hombre que estaba
delante de la chimenea. Era más bajo que ella, los pantalones sucios colgaban sobre su cuerpo delgado , la túnica, manchada con la comida que había consumido en los últimos días, caía floja de un hombro magro. El barón Thomas Durham tenía, tal vez, una docena de cabellos, y todavía menos dientes y la audición disminuida.
Virgen Santa! Es más viejo que papá! - Lynette exclamó. - Pensé que vomitaría el desayuno cuando él tocó la mano. No soporto pensar en casarme con él. No! Jamás!
- Si, vas a hacerlo - dijo el barón Wycliffe lleno de odio. - Fingir estar embarazada no cambiará la situación - agregó , metiendo un dedo en la almohada escondida bajo las ropas de su hija. ?l es tu décimo pretendiente en meses y tus hermanas ya se cansaron de esperar que vos encuentres el marido perfecto. Ese hombre no existe. - él golpeó la mesa, escupiendo al mismo tiempo . - Sos detestable, ya tienes dieciocho años y pronto te pondrás demasiado vieja hasta para un hombre como el barón.
El es demasiado delgado . - Hizo una mueca con desagrado. - Cada vez que me ve, la baba se le escurre por entre los pocos dientes podridos que tiene. ?l intentó agarrarme los pechos.
El hombre tambaleante la observaba con lujuria.
- Me quedaré en mi cuarto hasta que él se vaya. No me casaré con él, ni hoy, ni nunca!
- Niégate y sentirás el peso de mi rebenque en tu espalda - el padre la amenazó. - No comerás nada más que pan y agua hasta que entres en razón. - él la levantó de la silla con tanta fuerza que la derribó al piso .
El pretendiente observaba la escena sonriendo.
- Muéstrale, mi lord , que hablamos en serio. Nos casaremos cuando ella dé a luz - dijo, dejando de sonreír cuando el padre llevó a la hija tirándole de los cabellos afuera del salón .
No por primera vez, el barón Wycliffe arrojó a su hija dentro del cuarto, trancándola. Siempre que rechazaba un pretendiente, él la golpeaba e intentaba obligarla. El padre no evaluaba su fuerte determinación.
El sol ya comenzaba a ponerse cuando la puerta fue abierta por las medias hermanas . Al ver las criadas traer una tina para el baño, Lynette pronto se puso en guardia, pues su padre nunca permitía que ella se bañase después de haber discutido.
l - Pensamos en traer algún consuelo mientras reflexionas sobre la propuesta del barón - Priscilla dijo en un tono de voz demasiado afectada . - Aquí está tu jabón preferido - ella continuó, depositándolo en un banquito cerca de la tina.
l _ Y yo traje queso, pan y vino, Netta. Papá está intentando forzarte y nosotras deseamos ayudarte . - Elizabeth dio una palmada en la espalda , pero no pudo esconder la malicia en la mirada.
_ Dos copas? Quién estará aquí conmigo? - Netta evaluó las expresiones de las dos. Por qué harían algo agradable ? Ellas siempre se lamentaban y le pedían a su padre para casarse pronto, sin considerar sus sentimientos. A pesar de sentirse desconfiada, trató de aprovechar la oferta después que la dejaron a solas con la criada.

Se desvistió y entró en la tina, deseando que el agua caliente la relajase. Si pudiese superar la rabia, seguramente hallaría una manera de librarse del barón.
Tal vez pueda fingir estar enferma ? Ningún hombre en sus cabales se casaría con una mujer que no para de vomitar. - Levantó una ceja a la espera de una respuesta.
_ No, mi lady . - La criada sacudió la cabeza . - Cómo podría hacer eso si sólo estás consumiendo pan y agua?
_ Es verdad. - Netta se enjabonó. - Si colocásemos gotas de barro en mi rostro y , después de secado, lo pintásemos con jugo de frutas rojas, parecería que tengo viruela, no? Por cierto, papá sentiría temor de enfermarse y después de unos dos días su ira se ablandaría, haciéndolo cambiar de idea.
- Me parece más probable que cubra tu cabeza con velos y acelere el casamiento, mandándolos fuera del castillo tan pronto como pueda . - Mary la sujetó por la mano para ayudarla a levantarse . Mientras la secaba, la puerta fue abierta.
Netta se dio vuelta y jadeó , pues el barón Durham había sido empujado adentro.
- Mi bella - él susurró. - El agua se escurre por tus hermosas tetas. Voy a secártelas . - él chasqueó su lengua al atravesar el cuarto.
- Vete o haré que papá te eche a patadas del castillo - Netta gritó, cubriendo sus senos con las manos, volvió a sentarse en la tina para intentar esconder el cuerpo de su mirada lasciva.
Todavía babeando, el viejo se detuvo a un paso de la tina. Llevó la mano a su pecho y comenzó a toser violentamente con los ojos desorbitados .
- Vete ! - Netta insistió .
- Muéstrame lo que es mío - el barón dijo, seguido de una obscenidad que ella jamás había oído . Ese último esfuerzo acabó con sus energía, pues él comenzó a caerse. Aunque intentó equilibrarse y jadear en busca de aire, pronto se derrumbó en el piso .
Los gritos de Netta y de Mary hicieron eco y el barón y sus hijas entraron demasiado rápidamente como para haber estado muy lejos de la puerta. Mientras Netta se cubría, sus hermanas vieron el cuerpo caído y comenzaron a gritar histéricamente. El padre las abofeteó y ellas, indignadas, salieron del cuarto, acusándola de haber matado al pretendiente.
Un criado robusto entró para llevarse el cuerpo y apenas había dejado el cuarto cuando padre e hija volvieron a discutir. Como las otras veces, ella terminaba haciendo el mismo pedido:
_ Por qué no puedo ir a Gales? - Levantó el mentón y plantó las manos en las cadera. - Caer Cadwell es mío. Si me dieses mi dote, contrataré caballeros para mi protección.
_ Y quién te protegerá de los fantasmas de los Baresark, conocidos como los Sin Alma de Caer Cadwell? De los gritos agonizantes de sus esposas dementes? - él frotaba las manos divertido.
El miedo estremeció el cuerpo de Netta. En las noches de tormenta, todavía oía los susurros de su madrastra:
_ Crees que es el viento que ruge en las noches oscuras? No, tontita Un nuevo Sin Alma aulla ansioso por otra esposa. ?l es brutal en la cama y una mujer no le dura más que una noche, con suerte, dos. ?l las arroja afuera de los portones, laceradas, sin una gota de vida. Puedes oírlo? ?l espera escondido, por vos. Una noche de estas, él te tomará en sus brazos y te llevará lejos.
Y entonces, era trancada en un depósito oscuro.
- Eso no es más que una leyenda, no hay ningún Sin Alma. - Netta tragó en seco y levantó el mentón, determinada a creer en el mantra que siempre repetía para repeler a los fantasmas.
- Vos te vas a casar - o padre gritó al mismo tiempo en que levantaba el rebenque. Netta, previendo lo que vendría a continuación , se agachó y gateó hasta la cama. El rebenque se estrelló contra la tina y se partió al medio. - Viste lo que hiciste ? Estúpida! Crees que esos caballeros podrán protegerte? No tienes el carácter para comandar galeses salvajes . Estoy harto de vos. Sedujiste al barón a propósito y lo mataste , mostrándote de esa forma.
_ Mostrándome? Me estaba bañando . - ella señaló la tina. - Ustedes lo empujaron aquí adentro. No me casaré con ese viejo verde , ni con un joven inmundo o cualquier otro hombre horroroso que me presentes.
_ El próximo hombre que atraviese los portones del castillo será tu marido. No me importa si es un caballero o un criador de cerdos con verrugas en los labios y pelos saliéndole por las orejas. Y esa, niña endemoniada , será el final de esta historia!

El salió con pasos tan fuertes que el tejado de madera se estremeció . Airado, el padre se había olvidado de trancar la puerta.

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