lunes, 23 de marzo de 2009

LA TREPADORA - CAPITULO 43 - CANDACE BUSHNELL

CAPITULO 43

No hay verdades completas y absolutamente verdaderas, todas las verdades son medias verdades. El problema surge cuando las tratas como si fuesen verdades absolutas.

La puerta del ascensor se abrió en el piso de la oficina de George, y Mimi Kilroy Paxton soltó un grito de susto, completamente sorprendida al ver a Selden Rose.
El primer pensamiento que tuvo fue que jamás había visto a un hombre tan desolado antes. Su rostro estaba mal afeitado y tenía el porte físico de un hombre que había sido apaleado , y que consciente de que el golpe fatal está por ser aplicado, ya no tenía más fuerzas para evitarlo. Pero fueron los ojos de él lo que la dejaron más perpleja. Sus ojos, antes vivaces, ahora estaban vacíos y sin vida.
Miraba directamente hacia ella, pero sus ojos nada veían, y cuando la puerta se abrió , Selden no mostró intención de entrar, como si estuviese paralizado.

- Selden! - Mimi exclamó.
A oír su nombre, él notó la presencia de ella súbitamente y avanzó un paso para saludarla.
- Hola, Mimi - dijo.
Ella salió del ascensor y tomó el brazo de él, llevándolo hacia el corredor.
- Selden - dijo, con una voz llena de preocupación . - Estás sintiéndote bien?
- Estoy tan bien como puede estar un hombre en mi situación, supongo - respondió él resignado.
- Debes contarme todo - dijo ella, con firmeza. - Yo me siento por lo menos en parte responsable por tu situación ...
- Vos, Mimi? - preguntó él, sacudiendo a cabeza. - No, vos no hiciste nada ...
- Si, hice - insistió ella. - Para comenzar, te presenté a Janey ...Y le dije que casase con vos ...
- Sólo estabas haciéndome un favor - dijo Selden. - Yo te pedí que me la presentases, recuerdas ?
- Pero , qué va a hacer? - preguntó Mimi, con toda delicadeza.
Sabía poco respecto al aprieto en que Selden estaba , se lo había contado George, quien había oído hablar de eso por la boca de algunos ejecutivos de Splatch Verner; y a esa altura, casi todos los miembros de los altos escalafones del rubro cinematográfico ya habían escuchado los rumores sobre el ultimatum recibido por Selden para separarse de Janey. La historia circulaba como una especie de lección moral, alertando contra las trampas de las mujeres peligrosas ...
- Estoy perdido - dijo Selden, sacudiendo la cabeza. - Todos piensan que ella es la culpable, y ella alega que es inocente.
- Qué dice ella exactamente? - preguntó Mimi.
- Dice que escribió un guión ... y que George, de cierta forma, es el responsable de la catástrofe. Dice que él acabó con la vida de ella ...
- Te dijo por qué? - indagó Mimi.
- Claro que no. Apenas logra recordar donde está el guión. Tal vez porque sea todo mentira. - él miró suplicante a los ojos de Mimi. - Y ahora todos concuerdan en que debo divorciarme de ella.
- Ah, no, Selden, no puedes hacer eso! - gritó Mimi.
- Entonces voy a perder mi empleo - dijo Selden. - A esta altura del campeonato, estoy comenzando a pensar que es la única salida. Todavía estoy enamorado de ella, sabes?
Mimi mordió el labio.
- Ya hablaste con George? - indagó ella.
- Acabo de hablar. Él no me ayudó en nada , pero, por qué ayudaría? - preguntó Selden. - El problema no es de él.
- Ah, Selden - gimió Mimi. Y en ese momento, tomó una decisión. a pesar de su resolución continuaba pensando en Janey Wilcox casi constantemente, y ya se había enterado sobre la terrible humillación que ella había pasado en Dingo's. Janey, sentía Mimi, ya había sido suficientemente castigada; si ese castigo continuase, sería como encerrar en una cárcel a una persona por un delito menor transformándola así en una criminal peligrosa, determinada a vengarse del sistema. Sabía por experiencia propia como Janey podía ser de vengativa, y entendía que cuanto más personas intentasen aplastarla, más crecería su rencor. Tal vez se viese obligada a desaparecer durante algún tiempo , pero reviviría después como una forma de vida alienígena que estuvo congelada en la nieve -, sólo que con mayor poder que antes. Y entonces , quién podría prever el tipo de devastación que podría causar?
No, decidió Mimi, sería mejor para todos los involucrados que la vida continuase de la forma más normal posible.
Sería un desastre si Selden se divorciase de Janey, pues qué haría ella entonces? Estaría desesperada y podría... Mimi súbitamente vio que Selden y Janey necesitaban permanecer juntos, y que debían comprarse una casa en las afueras de la ciudad , en Connecticut. Lejos de las tentaciones del glamour, del dinero y de la fama, era probable que Janey dejase de ser una amenaza para todos.
- Selden - dijo Mimi, empujándolo más para cerca de si.
- Yo no sé si Janey escribió un guión, pero lo que sé es que ella tenía razón respecto a George. Ella lo buscó hace algunos meses, cuando comenzó a recibir las cartas documento , y le pidió ayuda a él ...
El rostro de Selden súbitamente cobró vida; él parecía un perro que estaba por morder a alguien.
- Entonces fui engañado - dijo él - Durante todo ese tiempo. .. y por mi mejor amigo...
- Selden, entiéndeme - lo retó Mimi. - Sabes que no es así. Estoy segura de que George no te lo contó porque no quería trastornarte ...
- Gracias , Mimi - agradeció Selden enojado. - Finalmente vos tuviste la decencia de contarme la verdad.
Selden se dirigió a los ascensores con pasos largos, y Mimi fue detrás de él.
- Selden, no puedes abandonarla - le avisó ella. Y entonces las puertas se abrieron, y él entró en el ascensor, con Mimi gritando detrás de él, para incentivarlo: - Sos un buen hombre, Selden. No importa lo que suceda, Recuerda que siempre intentaste hacer lo correcto ...

Y luego Mimi entró en la oficina de George. No mencionó el encuentro con Selden, ni tenía la intención de mencionarlo. Hay ciertas cosas que las mujeres saben que es mejor guardar en secreto, por eso dio una palmadita en la mejilla de George y se rió de todas las bromas que hizo él, diciéndole , una vez más, cuan maravilloso era.
Si, pues ya que había llegado a la conclusión de que si era necesario engañarlo, lo mínimo que podía hacer era darle amor y cariño, y ser la mejor esposa y madre que pudiese ser.


Entonces, Janey había dicho la verdad, se dijo Selden Rose, mirando el pequeño edificio delante de él . Por lo menos respecto a una cosa. Y, como eso era verdad, hasta era posible que ese guión del cual ella tanto hablaba existiese también.
El frunció el ceño y volvió a mirar el número en la puerta pintada de negro. Sería allí ? se preguntó. Podía haber anotado mal , pero su memoria era buena para los números, y casi tenía la certeza absoluta de que esa era la dirección que había visto en la correspondencia enviada desde el apartamento de su esposa.
Calle 67, este, número 124, apartamento 3A.
Volvió a mirar el edificio.
Ni siquiera podría ser descripto como un edificio.
Selden vio que los otros edificios vecinos no eran mucho mejores . Buscó el panel del portero eléctrico. Al lado del número 3A se veía una tira de papel donde se leía el nombre WILCOX escrito con lapicera . El portero no lo ayudaría pues el apartamento estaba vacío.
Buscó un botón donde se leyese la palabra “Portero” , pero no encontrando ninguno , comenzó a apretar todos los botones, con la esperanza de que alguien lo dejase entrar. En apenas algunos segundos, oyó la chicharra de la puerta, indicando que había sido abierta, y luego la empujó y entró.
Directamente delante suyo se veía una escalera oscura y estrecha, y, a su izquierda, un corredor con iluminación deprimente. Una mujer de mediana edad, de apariencia misteriosa y con el rostro salpicado de marcas de acné asomó la cabeza por la puerta entreabierta.
- Si ? - ella indagó, desconfiada.
- Estoy buscando al portero - dijo Selden.
- Al final del corredor - lo orientó la mujer, mostrando la dirección con la cabeza. - Si no está en la casa, puede encontrarlo en el bar irlandés del otro lado de la calle.
Pero el portero estaba, y Selden le explicó que era el marido de Janey Wilcox, y que necesitaba entrar en su apartamento.
- Ah, si - dijo el portero. - Recuerdo su nombre, lo leí en los periódicos . Cómo está ella ?
- Tan bien como se puede esperar - respondió Selden, sin avergonzarse.
- Bien , entonces digale que necesita resolver qué va a hacer con el apartamento - le avisó el portero entregándole las llaves. - Ella echó a ese muchacho que vivía aquí, él solía recibir la visita de una mujer muy elegante de vez en cuando ...
- Janey? - preguntó Selden asustado.
- No - respondió el portero lentamente. - Era más vieja. Tal vez tendría unos cuarenta años . Bien, el asunto es que él se mudó, y ahora el apartamento está desocupado hace meses. Al consorcio no le gusta los apartamentos vacíos, aunque la persona todavía esté pagando el alquiler...
- Le voy a dar el recado - dijo Selden, tomando las llaves.
Comenzó a subir las escaleras estrechas.

Era posible que Janey Wilcox, la bella modelo de Victoria Secret, hubiese mismo subido y bajado esas escaleras sucias varias veces por día? Por qué diablos ella vivía allí ? En el descanso del segundo piso, sintió el olor inevitable de comida en mal estado , y frunció la nariz, enojado . Al subir al tercer y último piso , vio que estaba siendo acompañado por una cucaracha enorme. Pensó en pisarla y matarla, pero después desistió, debido al tamaño del bicho; no quería mancharse el zapato.
La puerta de Janey tenía tres cerraduras, y al poner cada llave en su cerradura correspondiente, Selden se preguntó de nuevo como ella podría haber vivido allí.
La puerta se abrió con un crujido extraño, y por un momento él vaciló, sin saber si quería o no entrar allí. El apartamento olía a basura y algo que había sido dejado estaba pudriéndose en la heladera, y entrando al interior débilmente iluminado, la primera palabra que se le ocurrió fue "sórdido".
Pero necesitaba entrar, se recordó . Necesitaba al menos intentar salvarla.
Dio un paso adelante. A su izquierda, quedaba la cocina minúscula con la puerta del armario colgando de una única bisagra . Por lo visto, debía estar así desde hacia algún tiempo , como si Janey no se hubiese molestado en arreglarla. A su derecha , había una sala de más o menos tres por cuatro metros, con una chimenea rasa y, en el extremo, una ventana. A la derecha de la ventana había otra puerta que daba acceso a lo que se podía llamar cuarto . También tenía una ventana, una cama sobre una pequeña plataforma apoyada sobre estacas y, debajo ella, dos cajones.
Había conseguido entrar al apartamento de ella, pero ahora , por dónde debería comenzar a buscar?
Mirando hacia arriba , vio una bolsa de Burberry encima de la cama . Parecía nueva . Extendió el brazo y la tomó, bajándola .
Adentro había una caja, con un par de botas con los colores de Burberry. Volvió a mirar dentro de la bolsa y vio el recibo: al estudiarlo, descubrió que las botas habían sido compradas con su tarjeta de crédito, y que Janey había firmado su nombre y que había recibido un descuento del treinta por ciento. La fecha del recibo era 8 da diciembre - el mismo día, se acordó él, que ella había comprado las perlas negras. Se preguntó cuál sería la importancia de todo aquello - la fecha, las botas, y el hecho de ella hubiese dejado la bolsa allí , pero no logró entender nada y prefirió continuar buscando.

Volvió a la sala de estar. Un pequeño escritorio de madera estaba en frente de la ventana. La superficie estaba misteriosamente vacía, pero espiando debajo del mueble , encontró una laptop Apple - casi nueva - sobre una pequeña pila de hojas de papel color rosa.
Y de repente se dio cuenta que había encontrado lo que estaba buscando.
Se Arrodilló y levantó la computadora, sacando os papeles de debajo de ella. Janey estaba llena de secretos, pero no conseguía esconder bien las cosas, Selden pensó , recordando la facilidad con la que había encontrado la carta de Comstock.
Y entonces pensó : rosa? Papel color rosa? Para un guión? Una cosa muy inocente, de una muchacha frívola.
Y de hecho, leyó en lo alto de la página, las palabras "QUIEN DA MAS?"; debajo ellas, "Un Guión de Janey Wilcox".
Había encontrado el bendito Guión!, Selden pensó , temblando de emoción . Y entonces se acordó de la hora. Subiendo rápidamente su manga, consultó el reloj y vio que ya eran las 12 30 hs . Tenía menos de cinco horas ...
Pero no, pensó Selden jubilosamente , no era cierto. El tiempo ya no corría más. Ahora con el guión en las manos, tenía todo el tiempo del mundo...
Y, arrojándose en el sofá rojo , giró la página del titulo y comenzó a leer...

Veinte minutos después , Selden se detuvo , y se recostó en el sofá, llevando las manos al rostro.
Encantadora, tan encantadora, Selden pensó desvariando.
Janey era una maravilla y un misterio y al mismo tiempo, tan evidentemente obvia. El "guión" apenas tenía 33 páginas y era un conglomerado de indicaciones para escenas con una o dos frases de diálogo, sólo para cumplir. Pero sintiendo como si finalmente hubiese entendido su esposa, y recordando el énfasis con que lla se refería a la palabra "arte", no le sorprendía que Janey se hubiese rehusado a mostrar o entregar ese guión : todo su tentativa de escribir era un cliché risible y adorable.

Volvió a la primera página. La protagonista ni siquiera tenía nombre , Janey sólo se refería a ella como "La Muchacha". Al principio de la historia la Muchacha tenía cuatro años y estaba en una muestra de ballet, girando sin parar. Después el padre (a quien la Muchacha amaba a más que cualquier otra persona en el mundo) venía hasta ella y la abrazaba, y la madre (ella tampoco tenía nombre) agarraba del brazo a la Muchacha, y la alejaba del padre , gritándole que estaba ensuciando su tutu. La cena siguiente sucedí algún tiempo después , cuando la Muchacha ya tenía diez años. Ella estaba en el baño , probando el lápiz labial de su madre, cuando la madre entraba intempestivamente y le "arrancaba" el lápiz labial de la mano.
Madre:
Sólo quiero que sepas una cosa: Si tu padre y yo nos divorciarnos, es por culpa tuya!
LA MUCHACHA:
No, mamá , por favor.
Madre :
Voy a encerrarte en tu cuarto hasta que aprendas a comportarte ! Mírate en el espejo pareces una puta!
MUCHACHA:
Me voy a escapar de casa, mamá .
Madre
Ojalá ! Tienes idea de cuantos problemas ya has causado en esta familia?

Selden sonrió con indulgencia, y pasó a una escena más adelante .
Aquella parte era un poco más interesante. La Muchacha estaba en el yate de un árabe - había sido engañada por otra muchacha, a quien ella llamaba “ Falsa Amiga”, y había sido raptada por él, convirtiéndose una especie de esclava sexual.
Noche tras noche, la Muchacha se encogía aterrorizada en su camarote, oyendo las protestas de la muchacha Rusa que gritaba "Nyet! Nyet!" mientras era tomada por los amigos del árabe. "Fue entonces que la Muchacha decidió que necesitaba sobrevivir." Selden leyó . "Ella iba a sobrevivir costase lo que costase. Había cumplido el deseo de su madre y se había escapado de su casa. Ahora estaba sola en el mundo y tendría que luchar por su vida con uñas y dientes."
En seguida, venía una escena en la cual la Muchacha estaba sentada en una mesa, jugando al póker con tres árabes, todos subordinados del dueño del yate:

ÁRABE NÚMERO 1
Apuesto cien más .
LA MUCHACHA
Doblo la apuesta. Doscientos para mostrar las cartas sobre la mesa.
ÁRABE NÚMERO dos
Pero... cómo e eso ? !
LA MUCHACHA
Te gané. Nuevamente.

Pero, de dónde Janey podría haber sacado aquello? se preguntó Selden. Era otra vez el tipo de anécdota que a las personas le gustaba pensar que eran verdaderas , pero en las cuales nadie realmente creía . Aunque la parte de la Muchacha jugando póker para sobrevivir fuese un toque interesante y original - una especie de versión moderna de Barba Azul - y demostraba una cierta creatividad...
Pero, qué diferencia hacía lo que Janey había escrito? se preguntó felizmente Selden , juntando las páginas . La única cosa que importaba era que ella lo había intentado - que había tenido la intención de hacer lo correcto todo el tiempo . Y que ella le había dicho a verdad. Janey vivía repitiéndole que había escrito un guión, y él no había creído en ella ...
De repente un sentimiento de culpa arrasador lo dominó .
Pero ... Él iba a compensar todo eso , Selden pensó rápidamente . Iba a darle todo lo que quisiese. Ahora que tenía esas páginas en las manos, todo estaba claro. Janey había tendio razón todo el tiempo : ella había sido engañada. Por qué él había dudado de su esposa? Y después de enrollar las páginas con la intención de formar un tubo, las colocó en el bolsillo de su pecho para protegerlas.
Selden salió corriendo del apartamento, las llaves golpeteando en su mano. Gracias a Dios , ningún de los dos tendría que volver allí nunca más, pensó él. Iba a decirle que cancelase el alquiler de ese apartamento ... iba a contarle a todo el mundo.
Llamaría para Jerry Grabaw y le diría que había encontrado o guión ...
Y después se lo contaría a Victor Matrick. Girando la llave en la cerradura, Selden pensó en como eso iba a ser de bueno. De repente se acordó de las terribles palabras de Victor : Splatch Verner no podía estar ligado a una mujer como Janey Wilcox - y por lo menos por una vez Victor iba a tener que admitir que estaba errado. La verdad era todo lo opuesto : Splatch Verner necesitaba de esposas como Janey Wilcox, esposas bellas, inteligentes yy talentosas. Bajo su tutela, Janey iba a terminar el guión . El no había ayudado a decenas de guionistas a hacer eso antes? Y su imagen iba a mejorar mucho cuando la gente entendiese que su esposa era mucho más que una cara bonita. Hasta su madre iba a quedar impresionada ...
Pero cuando él metió las llaves en la bolsa, Selden hizo una pausa. Y si la gente no le creyese ? Y si dijesen que ella había escrito esas páginas después que el escándalo estallase, sólo para aparentar inocencia?
No tenía importancia, pensó Selden con firmeza. Y cuando bajó corriendo las escaleras, se dio cuenta que lo más importante era saber la verdad ; sabiendo la verdad, le importaba una mierda lo que las otras personas pensasen.