miércoles, 13 de enero de 2010

JETTATTORE - CAPITULO 24 - BETINA KRAHN

CAPITULO 24



Douglas depositó a Charity sobre la cama y la cubrió con su propio cuerpo para impedirle huir.
- Cómo te atreves a hacerme esto ... y delante de mi abuela y de la tuya ? Estás$ actuando con un bruto, un bárbaro! - ella gritaba , arqueando la espalda e intentando empujarlo.
- No, estoy actuando como un marido hambriento de amor en su noche de bodas. Y eso es lo que esto va a ser: nuestra noche de bodas.
- Llevarme por el corredor, desnuda... - ella dobló los brazos y plantó las manos en el pecho de Douglas, empujándolo con fuerza.
- Tuve que hacerlo. El novio siempre carga a la novia en la noche de bodas... para traer suerte.
La palabra "suerte" la irritó. A pesar de todos los avisos de su sentido común, ella lo miró . El sonreía y.... oh, Dios, que cosa más linda!
Su piel brillaba como bronce a la luz de la vela. Charity desvió la cara y se debatió con furia, buscando librarse .
- Entonces, ahora puedes dejarme ir . Todavía debes esperar dos días, antes de ... de tenerme de ese modo. - Douglas se rió.
- No es tan así , pues nunca tuviste un ciclo tan largo. Tu abuela y yo tuvimos una charlita ...
- Hablaste con mi abuela sobre... Oooh - Charity comenzó a luchar, herida en su orgullo. Cómo se atrevía a complotar contra ella, y cómo su abuela había tenido el atrevimiento de divulgar esa información, sabiendo que Douglas la usaría para forzarla?
Lo deseaba desesperadamente, pero , por el bien de Douglas, debía resistir y protegerlo. Lo amaba demasiado como para dejarlo continuar. Y lo amaba demasiado como para detenerlo .
- Mi ángel, mírame . Quiero hacer la magia nocturna . .. con vos. - Douglas bajó a cabeza y ahora le hablaba a milímetros de los labios. - Déjame.
Su boca tocó la de ella suavemente, como si fuese ese el primer beso que compartían, vacilante, exploratorio.
- Dilo - Douglas la incitó con leves besos.
Ella sabía lo que él quería escuchar.
- Haz la magia nocturna - murmuró. - Haz el amor conmigo.
Douglas la besó voluptuosamente , y Charity gimió . Sus manos se deslizaron por las espaldas anchas, para empujarlo al encuentro de los pechos. Douglas levantó la cabeza e sonrió, una sonrisa ardiente y llena de promesas. Deslizó su cuerpo al costado , y soltó los cordones del corset . Apartó la tela de los pechos jadeantes para exponer los pezones erguidos.
Bajó la cabeza para trazar con la punta de la lengua el contorno de esos picos sensibles.
Dedos , boca y lengua exploraban el valle entre los pechos, migrando hacia el vientre, arrancando estremecimientos de placer que partían desde su sexo . Los muslos se cerraron con fuerza para aliviar los espasmos, las cadera ondulaban, un delicioso ardor quemaba en su cuerpo.
Douglas notó la intensidad de esa excitación e hizo el camino de vuelta, posando un beso ligero en los labios de Charity, al sentarse. Ella abrió los ojos cuando el aire frío remplazó el calor de ese cuerpo.
- Qué ... qué... - Charity tragó en seco y se incorporó sobre los codos, temblorosamente . - Qué sucedió ?
- Trae mala suerte que el novio abra sus propios botones en la noche de bodas, mi ángel. Soy un prisionero de mis propias ropas... a menos que vos me liberes. - Le tomó la mano y la colocó sobre su pecho. - Tienes que ayudarme, mi ángel.
Un instante después, ella estaba sentada delante de él, en la cama, los pechos desnudos y el cabellos suelto. Sus dedos temblorosos luchaban con los pequeños botones del chaleco, y Douglas se reía .
Charity arrojó a un lado el chaleco y le sacó los zapatos para dejarlos caer en el piso con un golpe. Charity trabajaba febrilmente para abrir la hilera de botones da camisa. Douglas se quedó observándola, saboreando el roce de los dedos frenéticos sobre el pecho y el estomago , los ojos fijos en la danza de esos pechos jadeantes. Respiró profundamente y se sacó la camisa.
Charity recorrió con sus manos el pecho bronceado y firme, en una larga caricia. Douglas tomó las manos y las llevó a su entrepierna , gimiendo. Luego , la llevó hasta los botones del pantalón.
- Estos también.
Ella tragó en seco y abrió los botones, uno por uno , abriendo la bragueta para aproximarse al bulto compacto que se erguía en la base . Douglas la vio liberar el miembro rígido y tuvo que luchar para controlar los impulsos do propio cuerpo. Le tomó los dedos vacilantes y los apretó alrededor del su falo entumecido , estremeciéndose con el contacto. .
Se quitó el pantalón mientras ella se acostaba de espaldas. Charity podía ver a Douglas, buscando algo al pie de la cama . En seguida él se acostó al lado de ella y se apoyó sobre uno de los codos. En la otra mano, tenía un ramo de muérdago .
- Si trae buena suerte darse un beso debajo una rama de muérdago , imagínate hacer el amor debajo de él. - la besó y , luego con ojos ávidos, deslizó la rama de la suerte por la cara de Charity y después por el cuello, hasta llegar a los pechos . Rozó los pezones duros .
- Douglas...
- Trae mucha suerte, mi ángel, confía en mí. No puedes sentir que bueno es?
Oh, si , era , muy , muy bueno . La rama se deslizó, rozó el valle entre los pechos y bajó hasta la cintura. Le causaba cosquillas, y ella se encogió. La rama siguió el camino de las cadera y los muslos, seguida por la pantorrilla de una pierna .
Ella onduló las cadera y abrió las piernas, ofreciéndose a él bajo la inducción de esas caricias. Charity cerró los ojos. Y ahora sentía el roce sensual entre sus muslos.
Se movió , abriéndose más, desnudando su sexo para Douglas. ?l recorrió con las punta de la rama los dobleces de su sexo, provocando mas espasmos.
Charity comenzó a temblar con esa maravillosa tortura.
- Oh, Douglas... por favor... ahora... ahora... - murmuró, agarrándolo por los hombros, ansiosa por concretar la unión que los cuerpos . Y gimió cuando él se acostó, rozando con el miembro en el canal receptivo. Charity rodeó ese cuerpo con sus brazos y sus piernas, regocijándose al sentir el duro miembro penetrarla y llenarla .
La magia volvió a comenzar cuando sus cuerpos entraron en movimiento y los besos se hicieron más ardientes. Las fronteras de un ser y el otro se disolvieron y ambos se entrelazaron en perfecta sintonía hasta el estallido final

- Siento que podría volar - Charity murmuró.
El le besó la punta de la nariz y los labios .
- Yo siento lo mismo... como si pudiese mover montañas o vaciar océanos. -
- Nunca se había sentido tan vivo como en ese instante. Esos gloriosos ojos color miel le arrancaban acordes del alma, haciéndolo vibrar partes que jamás imaginadas.
- Acabo de poseerte, mi ángel, y por alguna razón todavía estoy hambriento. - La empujó contra el pecho y enterró su cara en los cabellos revueltos. - Sabía que trae suerte besar a la novia aquí... en la noche de bodas? - Sus labios tocaron el lateral de uno de sus pechos , y él la besó y la mordisqueó suavemente. - Y aquí... - La boca se cerró sobre un pezón rosado y lo chupó levemente . - Y aquí...
Pronto Charity se veía consumida por besos voraces.
- Y en los codos... también! - La Acarició con caricias torturantes, para después deslizarse por cintura. - En el ombligo ... y la rodillas... humm... tienes rodillas maravillosos. Y los dedos de los pies... eso da mucha suerte. - Le mordisqueó la punta de los dedos.
- Oh, Douglas... basta ! Eso me da cosquillas!
El sonrió y subió por el arco da pierna.
- Y ahora faltan los lugares de buena suerte de la parte de atrás . Humm...
- Douglas! Oh, cielos! Douglas, no...
- Cierra los ojos y siente. Confía en mí, mi ángel. No haré nada para avergonzarte . Solamente cierra los ojos y dejame amarte.
La inseguridad pasó por los ojos de Charity, pero se recostó sobre las almohadas y cerró los ojos. Después de un recorrido por los puntos de la buena suerte unieron sus cuerpos con envestidas lentas que se intensificaron cuando se aproximaban al éxtasis.

No hay comentarios: